Viena acoge desde el pasado sábado 17 de febrero y hasta el
jueves próximo una conferencia internacional en la que políticos, académicos y
representantes de la sociedad civil analizarán cómo combatir el creciente
antisemitismo en las democracias occidentales.
El encuentro con el nombre «Fin al Antisemitismo!»
está organizado por las universidades de Viena, Tel Aviv y Nueva York.
Junto con los Gobiernos de Austria e Israel, el patrocinador
principal del evento es el empresario ruso Moshe Kantor, actual presidente del
Congreso Judío Europeo (CJE).
La conferencia ofrecerá en los próximos días decenas de
mesas redondas, debates y conferencias de investigadores, de historiadores y
también de algunos políticos.
Entre éstos, destaca el actual canciller federal austríaco,
el conservador Sebastian Kurz, quien acaba de iniciar una coalición con el
polémico y ultraderechista Partido Liberal FPÖ.
Este partido, fundado en los años 1950 por antiguos jerarcas
nazis, se vio envuelto en las últimas semanas en una serie de escándalos
antisemitas, que le ha obligado a anunciar la creación de una comisión de
historiadores para investigar su pasado.
En el acto de apertura de la conferencia, celebrado hoy en
el Ayuntamiento de Viena, Moshe Kantor destacó que «hablar sobre
antisemitismo no es suficiente».
«Debemos encontrar soluciones pragmáticas para este
problema. Necesitamos entender su extensión, ya que radicales de la izquierda y
derecha están ganando terreno político en Europa», manifestó el presidente
del CJE, que defiende los intereses de las comunidades judías en Europa.
Kantor subrayó que «no debe haber espacio para el
antisemitismo en la política» y mencionó la creciente fuerza del partido
Alternativa para Alemania (AfD), del partido radical nacionalista Jobbik en
Hungría y la entrada del FPÖ en el gobierno austríaco.
«La lucha contra el antisemitismo es un indicador del
poder de los estados democráticos. La vida judía en Europa está envenenada por
el dilema pesimista de quedarse o irse», advirtió Kantor.
Un reciente informe del Gobierno de Israel destaca que el
año pasado se registró un fuerte aumento de las agresiones antisemitas en
Europa occidental, incluyendo Alemania, Francia y Austria.
Por su parte, el prestigioso filósofo, autor y periodista
francés Bernard-Henri Lévy aseguró hoy durante la apertura de la conferencia
que el mundo enfrenta lo que calificó como un «nuevo antisemitismo».
Según Lévy, éste tiene tres pilares: negar el derecho a
existir del Estado de Israel, negar el Holocausto y acusar a los judíos de
hacerse pasar por las únicas víctimas de masacres en la historia.
«El antisemitismo existe desde hace más de 3.000 años.
No creo que podamos poner fin al antisemitismo hoy», advirtió el filósofo
de 69 años de edad.
Al mismo tiempo, se mostró convencido de que el
antisemitismo puede ser «combatido, contenido pero nunca eliminado por
completo».
«Se trata de una forma muy especial de odio»,
aseguró Lévy, autor de varios libros, artículos periodísticos y documentales.
La conferencia de esta semana incluye una mesa redonda
interreligiosa, en la que participará el rabino argentino Abraham Skorka, un
amigo personal del papa Francisco.
A la comunidad judía de Viena pertenecen hoy unas 10.000
personas, frente a las más de 200.000 que tenía hasta 1938 cuando Austria fue
anexionada por la Alemania nazi.
Unos 65.000 judíos austríacos fueron asesinados
durante el Holocausto, mientras que los restantes lograron exiliarse y en su
gran mayoría no volvieron nunca a Viena, la ciudad donde a finales del siglo
XIX había surgido el antisemitismo político.
Viena acoge una gran conferencia internacional contra el antisemitismo
20/Feb/2018
EFE